Katopodis se alineó con intendentes y se plantó contra la eliminación de la Zona Fría
El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos se alineó con el reclamo de los intendentes por la Ley de Zona Fría y advirtió que, si el Senado nacional aprueba la reforma de Javier Milei, los hogares del sur bonaerense sufrirán aumentos de hasta un 400% en las boletas de gas este invierno.
La pulseada institucional por el costo de las tarifas de los servicios públicos y la quita de los subsidios energéticos decretada por la Casa Rosada sumó un nuevo foco de resistencia en el interior bonaerense. En ese marco, durante una visita de gestión a la principal ciudad del sur provincial, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, se sumó al reclamo de los intendentes de la región y lanzó una dura advertencia sobre el inminente impacto que tendrá la eliminación del régimen de Zona Fría en el bolsillo de los usuarios civiles.
En ese marco, Katopodis apuntó de forma directa contra el proyecto de reforma de la administración libertaria de Javier Milei que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados de la Nación. Desde el territorio bahiense, el funcionario de Axel Kicillof alertó que, en caso de que la iniciativa consiga la sanción definitiva en el Senado argentino, miles de hogares bonaerenses sufrirán un incremento automático de entre tres y cuatro veces el valor actual en sus facturaciones de gas de red.
La controversia se centra en el intento del Poder Ejecutivo Nacional de recortar drásticamente el alcance y el financiamiento de la Ley 27.637, sancionada en el año 2021. De avanzar el texto oficialista, el beneficio del descuento tarifario por razones climáticas dejará de aplicarse de forma generalizada en los distritos bonaerenses adheridos y se focalizará exclusivamente en zonas de frío extremo geográfico (como la Patagonia) o en usuarios individuales que acrediten una situación de extrema vulnerabilidad social mediante registros de fórceps, dejando desamparados a cientos de miles de hogares de clase media y trabajadora.
Así, Bahía Blanca se consolida como el epicentro de la resistencia de los jefes comunales. Hay que destacar que el intendente local, Federico Susbielles, viene encabezando un enérgico rechazo institucional que incluyó el despliegue de un petitorio ciudadano masivo para exigir la continuidad del beneficio. En ese marco, Susbielles anticipó que los equipos legales del municipio ya tienen listos los pliegos para recurrir a los tribunales federales mediante recursos de amparo si el Senado convierte la reforma en ley. En el distrito sostienen que las temperaturas bajo cero registradas en la zona justifican plenamente la permanencia de los descuentos automáticos.
A través de una pieza audiovisual difundida en sus plataformas digitales, Katopodis fustigó los criterios de equidad y el programa de shock del ministerio de Economía de la Nación, vinculando el recorte con un ensañamiento hacia la provincia de Buenos Aires.
“Las familias van a verse obligadas a tener que elegir de forma dramática entre calefaccionarse adecuadamente o llegar a fin de mes. Mientras el Gobierno nacional argumenta la necesidad fiscal de reducir el gasto público quitando estos subsidios esenciales a más de 90 municipios bonaerenses, al mismo tiempo impulsa exenciones impositivas y medidas de alivio fiscal para los sectores de mayores ingresos y las grandes corporaciones. Es un ajuste injustificable que recae sobre los hogares en uno de los inviernos más crudos de los últimos años”, sentenció el ministro de Infraestructura.
La discusión de trinchera se mudará en los próximos días a los mostradores del Senado, donde el bloque oficialista libertario buscará coordinar las voluntades de los senadores dialoguistas del interior para transformar la reforma en ley. En tanto, el kicillofismo acelera las reuniones con las ligas de intendentes del centro y sur de la Provincia para coordinar presentaciones judiciales unificadas que pongan un freno a la desregulación de los cuadros tarifarios en medio de una persistente licuación del poder adquisitivo de los salarios.