
Según el magistrado, no existió delito. La resolución alcanzó al resto de los imputados, entre ellos Mauricio Novelli y Hayden Davis.
Para compartir: El juez federal Marcelo Martínez De Giorgi sobreseyó este viernes al presidente Javier Milei, a su hermana y secretaria general de la presidencia, Karina Milei, y los demás acusados en la causa por la fallida criptomoneda $LIBRA por inexistencia de delito.
Más noticias Milei tras ser sobreído en la causa $Libra: fue una "operación política y mediática" con "fines golpistas" Milei admitió que la economía no evoluciona como esperaba y lo atribuyó a un "shock externo" La decisión alcanzó a Mauricio Novelli, Manuel Terrones Godoy, Sergio Morales, Hayden Mark Davis, Chyi Haur Peh (Julian Peh), María Alicia Rafaele, María Pia Novelli, Camilo Rodríguez Blanco y Orlando Mellino porque los sucesos “no encuadran en una figura legal”, según la resolución a la que tuvo acceso DIB.
Martínez De Giorgi tomó la decisión luego de un pedido de sobreseimiento de los imputados que hizo el fiscal del caso, Eduardo Taiano, con lo cual la causa quedó cerrada ante la ausencia de querellantes que apelen esta decisión.
El juez concluyó que “los sucesos denunciados no encuadran en una figura legal”, como una presunta estafa, abuso de autoridad o negociaciones incompatibles con la función pública y aclaró que la formación del proceso “no afecta el buen nombre y honor” de los imputados, a los que no había citado a indagatoria.
En lo sustancial, Martínez de Giorgi coincidió con el fiscal Taiano, que había pedido sobreseer a todos los imputados tras el apartamiento de todos los inversores afectados que podían contradecirlo. El juez consideró que el planteo fiscal estaba debidamente fundado y que no existía una pretensión acusatoria autónoma que justificara la continuidad del proceso.
En su análisis, Martínez de Giorgi descartó una a una las figuras penales investigadas. Sobre la estafa, sostuvo que no se acreditó “un engaño penalmente relevante”. Admitió que la “investidura institucional” de Milei pudo darle al token “una repercusión y una visibilidad particulares”, pero planteó que eso no equivale a “un ardid defraudatorio”.
