sábado, julio 13

Ahí anda Javier Milei dividiendo las aguas por el mundo

El fenómeno de la política argentina exporta sus formas en su octavo viaje internacional, mientras ya agotó el changüí de los seis meses y los problemas acechan

No hay dudas de que el presidente de un país recóndito en el globo, ha sabido llamar la atención más allá de nuestras fronteras, y varios líderes políticos y empresarios van tomando nota de su impronta.

Montado sobre los vientos libertarios y los de tendencia derechista, Javier Milei avanza con su prédica cosechando amigos y enemigos. Es parte de la lógica populista que lo caracteriza y que tiene a Donald Trump como máximo exponente.

No es una ideología pura la que los va enhebrando en la relación internacional ni está exenta de flagrantes contradicciones. Es el afán de avanzar con el proyecto político de la antipolítica lo que los identifica. Todo una paradoja si no fuera que buscan romper con las tradiciones y valores políticamente correctos instituidos al menos desde la posguerra hasta acá.

No hay mucho más que eso como denominador común. Ya sea que se propongan desguazar el Estado o valerse de él, que se aplique el proteccionismo o la apertura indiscriminada, se promueva el nacionalismo con notas xenóbofas o el liberalismo integracionista, lo que identifica a las nuevas derechas en el mundo es su receta contracultural, adaptada a la realidad de cada país.

Las maneras virulentas de expresión, reñidas de toda sutileza, logran abrir paso al discurso mileísta y de sus pares, navegando con soltura por las redes sociales o por los espacios mediáticos que no pueden sustraerse a sus prédicas. Los usuarios de a pie hacen el resto para instalar debates y polémicos trending topic.

En el mundo de las tecnologías comunicacionales y de los algoritmos, los discursos se han corrido de los centros institucionalizados. Les pertenecen a todos y a nadie. Es un caos en algunos casos paradógicamente estructurados. Así está configurado el ámbito donde el mundo libertario (por ponerle un nombre) saca provecho, mucho más que sus rivales “socialistas”.

El conflicto permanente es el combustible del populismo. En el país lo vivimos desde hace dos décadas, sólo que cambió de signo político y de acervo ideológico con la llegada disruptiva de La Libertad Avanza al poder.

La sociedad argentina que votó mayoritariamente por el cambio decidió optar por la propuesta extrema, por la contracara del kirchnerismo.

Milei no hubiera llegado a la Presidencia en tan corto lapso si el último gobierno kirchnerista no hubiera fracasado en todos los órdenes. Milei supo entrarle a la sociedad con sus maneras por todos los flancos, aprovechando el hartazgo hacia lo instituido de manera hegemónica. De paso se valió de las manos que le dio la dirigencia kirchnerista en la Provincia de Buenos Aires, que buscaba así amenguar las chances de Juntos por el Cambio.

Decidieron jugar con fuego y se quemaron. También le puede pasar al gobierno socialista español. El presidente Pedro Sánchez ha pretendido usar a Milei para sus rencillas domésticas con la derecha ibérica, pero hasta el momento luce bastante chamuscado.

En tanto, el presidente argentino se ha acercado simbólicamente, más que a VOX, al Partido Popular de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Ia ascendente Isabel Díaz Ayuso. Milei hace gala una y otra vez de su impureza pragmática.

El pago chico

Como todo viaje se acaba, Javier Milei deberá reasumir la Presidencia y ocuparse de las cosas.

Un gobierno con severos problemas de gestión y una economía con turbulencias acontecidas en la última semana lo esperan con ansias.

Milei ha declarado en Madrid que hay indicadores que marcan una recuperación económica tanto en abril como en mayo. Sin embargo, en la calle no se nota.

Han resurgido algunas ofertas en bienes durables y ventas en cuotas sin interés, producto de la baja de tasas y de que hay mayor confianza en la estabilización, pero no es una política comercial generalizada.No hay plata en el bolsillo, por eso los consumidores cuentan los días para llegar al aguinaldo.

Las cuentas públicas siguen ajustadas, mientras los gobernadores bregan por las obras, los trabajadores por sus salarios y los legisladores por la actualización de los haberes jubilatorios. El gobierno, por su parte, muestra sus logros: obtuvo un superávit primario del 0,4 por ciento del PBI en los primeros cinco meses de su administración. Y se envanlentona con el pacto refundacional.

Pese a los avances económicos que trata de exhibir la gestión libertaria, los mercados han seguido picados esta semana y los exportadores del campo retacean la liquidación de divisas. Luis Caputo tuvo que salir por la red social X a asegurar que no habrá megadevaluación y continuará con su política de crawling del 2 por ciento mensual.

El ministro de Economía también confirmó la vigencia del dólar blend de exportación 80/20 y dijo que todavía no hay avances en un nuevo programa con el FMI. El gobierno argentino proyecta que con ocho o diez mil millones de dólares, según algunos cálculos, podría apalancar la salida del cepo.

No obstante, la liberación de la política cambiaria hoy no sería la prioridad, sino la aprobación de la Ley Bases y el paquete fiscal, donde están cifradas las mayores expectativas. Para ello el voto de los radicales resultaría crucial, más si se inclinan por el proyecto original de Diputados, como adelantó el presidente del bloque, Rodrigo De Loredo que harán, lo que permitiría restituir Ganancias y Bienes Personales, entre otras iniciativas.

Mendoza, como el resto del país sigue expectante por la marcha de la economía, en tanto junio muestra un recalentamiento de la inflación por la suba de tarifas, prepagas y otros rubros sensibles como alimentos.

La buena, de algo hay que agarrarse, es que el fin de semana extra largo ha traído un buen desempeño para la provincia, según datos gubernamentales y privados, lo que confirma que Mendoza es una plaza turística que sigue madurando.