Ante la “discriminación” de Milei, Kicillof desembolsa $1,3 billones para contener la tormenta “El Niño”
En la presentación del programa de Gestión del Riesgo Climático ante pronósticos de lluvias extremas, el gobierno de Kicillof denunció que Luis Caputo congela créditos internacionales y obras hídricas clave en el Conurbano y el interior.
Frente a las proyecciones meteorológicas que anticipan la llegada de la tormenta “El Niño”, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires movilizó un multimillonario paquete de recursos para blindar su infraestructura urbana y productiva. En ese marco, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, encabezó la presentación del Plan de Gestión del Riesgo Climático, un programa de contingencia que prevé una inversión global de 1,3 billones de pesos para contener inundaciones, anegamientos y olas de calor extremas durante el segundo semestre de 2026.
La iniciativa oficial responde a modelos predictivos que alertan sobre picos de precipitaciones severas asociados al calentamiento del océano Pacífico. Los registros históricos bonaerenses revelan que la región solo ha enfrentado tres eventos de El Niño de gran magnitud (1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016), por lo que buscan anticiparse al impacto socioeconómico en los 135 municipios mediante una estrategia estructurada en tres ejes operativos.
En primer lugar, el fortalecimiento del Comité de Gestión del Riesgo y Emergencia (CORE) y la Mesa de Riesgo Hídrico, que se unificarán los informes de la Autoridad del Agua (ADA) sobre saturación de humedad del suelo para emitir alertas tempranas a los municipios. En segunda instancia, se desplegarán de cuadrillas para la limpieza y desobstrucción de arroyos críticos, reparación de trazas viales y planes de contingencia eléctrica para asegurar el suministro de agua potable ante eventuales colapsos de la red por tormentas. Finalmente, las obras estructurales son el núcleo del desembolso, subdividido en $285.000 millones para 135 intervenciones de drenaje urbano y defensas costeras, y otros $245.000 millones destinados a robustecer la resiliencia hídrica del sector agropecuario.
De esta manera, el informe del Ministerio de Infraestructura trazó una línea divisoria entre los frentes de obra consolidados con fondos propios y aquellos que dependen del financiamiento externo. Entre los trabajos ya finalizados, Katopodis destacó los desagües pluviales en el Parque Industrial Paso del Rey (Moreno), la adecuación de tramos del Río Luján, defensas en la Ruta Provincial 11 y la canalización de los arroyos Del Rey y Unamuno en el sur del Conurbano.
Actualmente, la Provincia mantiene bajo ejecución presupuestaria proyectos considerados estratégicos como la adecuación del cauce del río Areco y la readecuación del sistema Presa Roggero; las obras en el Canal Maldonado en Bahía Blanca; y los desagües pluviales en la cuenca del arroyo Duppy. A su vez, en carpeta aguardan las licitaciones para ampliar la capacidad del Río Salado en Alberti, Bragado y Chacabuco, así como la presa reguladora sobre el arroyo Pergamino, proyectos que quedaron bajo la sombra de la disputa financiera con la Casa Rosada.
La presentación técnica mutó rápidamente en una abierta confrontación política hacia la administración de Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo. En ese marco, el kicillofismo acusó formalmente a la Nación de “discriminar” y “asfixiar” deliberadamente a Buenos Aires al demorar la firma y convalidación de préstamos otorgados por organismos internacionales de crédito que cuentan con asignación específica para saneamiento e hidráulica.
“Mientras el Gobierno nacional destrabó y aprobó 18 préstamos internacionales para diez provincias por un total de 1.973 millones de dólares, Buenos Aires fue completamente excluida del reparto por una decisión política de Milei y Caputo“, denunciaron desde la cartera de Katopodis.
El freno administrativo de la Casa Rosada mantiene paralizado, entre otros proyectos, el túnel aliviador para la cuenca de los arroyos San Francisco y Las Piedras, una megaobra que aliviaría las inundaciones crónicas de Avellaneda, Almirante Brown, Florencio Varela, Presidente Perón y Quilmes. A su vez, quedó congelada una nueva planta de tratamiento de líquidos cloacales para la Región Capital (La Plata, Berisso y Ensenada) que cuenta con financiamiento externo asignado por 270 millones de dólares, pero que requiere el aval de la firma presidencial para ejecutarse.