
El juego bonaerense, con primacía del libertario Diego Santilli. Cristina pone el foco en el armado. Las reelecciones, un punto clave en un contexto de hipersensiblidad y pelea constante. El triple contacto de Kicillof con el lulismo.
Por Andrés Lavaselli Para compartir: Diego Santilli, jefe de Gabinete nacional. DIB- Una preocupación atribuida a Cristina Kirchner vuelve a poner a la provincia de Buenos Aires en el centro del laberinto político del peronismo. La expresidenta, cuentan, puso a la definición del candidato bonaerense al tope de sus prioridades.
El escenario, en principio, parece darle la razón: en el PJ proliferan los "postulantes", pero casi todos son poco taquilleros. Y además nadie atina a resolver un expediente crítico para la pelea electoral: la devolución a los intendentes de la reelección indefinida. Para colmo, el PRO-libertario Diego Santilli aparece en todas las hojas de ruta como el mejor posicionado para quedarse con la elección el año que viene.
Más noticias El Niño: la Provincia ejecuta obras y acciones para mitigar sus consecuencias El Gobierno decretó el nuevo salario mínimo: es de $398.800 El foco bonaerense de Cristina revela dos cuestiones centrales: 1) La provincia es su “retaguardia estratégica”, lo que quiere decir que es el Estado que aporta los recursos para la supervivencia política en el despoder, además del territorio con la mayor cantidad de votos.
2) La indefinición de las reglas de juego nacionales, sobre todo el hecho de si habrá PASO o no las habrá, también afecta el juego en la provincia. Pero acá eso se conecta con otro resorte, que ella no controla sino que lo hace su desafiante interno, Axel Kicillof: desdoblar los comicios, como el año pasado, o hacerlos concurrentes, es decir que se vote todo el mismo día.
En el peronismo, hay hipertrofia de candidatos, pero ninguno mide como Santilli, que lidera aún bajo la hipótesis de que no haya acuerdo entre La Libertad Avanza y PRO, algo que casi nadie cree que ocurra, pese a los escarceos entre Mauricio Macri y Javier Milei.
Esa primacía se deja ver, a trasluz, en la estrategia del jefe de Gabinete: silencio sobre el juego bonaerense, aunque incluso ya mandó a armar equipos técnicos para elaborar un plan de gobierno. Por ahora, el objetivo hacer caer las PASO nacionales. Si lo logra, dicen en su entorno, habrá hecho que sea más complejo que haya primarias en Provincia. “Eso nos conviene”, enfatizan.
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