El senador bonaerense definió al Gobernador como el candidato natural, aunque le exigió que alinee a la “tropa de librepensadores”, y fulminó al exministro de Economía.
Siendole fiel a su estilo sin filtros, esta semana el senador provincial Sergio Berni sacudió el tablero político del peronismo con una serie de definiciones donde no dudó en afirmar que Axel Kicillof será el próximo presidente de la Nación, calificándolo como un “gran candidato”, aunque condicionó ese éxito a la capacidad del Gobernador para ordenar el caos interno que hoy atraviesa el movimiento.
Berni analizó el “estrés postraumático” que, según sus palabras, dejó la gestión de Alberto Fernández en el PJ, y lamentó que la interna actual entre el kicillofismo y el cristinismo no se haya dirimido en las urnas. “Hubiera sido bueno que fuéramos a una interna: el sector de Axel, el de Cristina y los que quisieran competir, para explicitar qué quieren y salir con un proyecto común”, sentenció, advirtiendo que la falta de definiciones está permitiendo el avance de “factores que no son del peronismo“.
Uno de los puntos más filosos de su intervención fue la exclusión directa de Sergio Massa y de Alberto Fernández de la identidad peronista. Para Berni, gran parte de los problemas actuales del espacio derivan de haber llevado candidatos que “llegaron desde afuera“. “Sergio Massa es Frente Renovador y Alberto Fernández también”, disparó el legislador, recordando la frase de Fernández sobre su cercanía con la “cultura hippie” por encima de las 20 verdades peronistas. “A confesión de parte, relevo de pruebas“, ironizó.
Por otro lado, a pesar de su respaldo a la figura de Kicillof para 2027, Berni le envió un mensaje contundente sobre la conducción del territorio bonaerense. Sostuvo que el Gobernador debe “concentrar el poder” y disciplinar a los sectores que están haciendo su propio juego a costa de “destruir lo que queda del peronismo“.
Acorde al senador, la especulación política es el peor enemigo del movimiento: “El peronismo hoy hace negocio no mostrando las cartas. Los peronistas sabemos que el que gana conduce y el que pierde acompaña, pero cuando no hay internas, el que pierde no acompaña”, concluyó, dejando en claro que el camino hacia la Casa Rosada exige una limpieza de orden cerrado en la provincia de Buenos Aires.






