
El Tribunal repuso la vigencia del artículo del DNU 70 que quitaba las restricciones. Esa disposición había sido objetada en la justicia por los Centro del ExComagtientes del Malvinas de La Plata.
Por Agencia DIB Para compartir: Rosenkrantz, Rosatti y Lorenzetti, los jueces de la Corte Suprema. DIB. La Corte Suprema dictó un fallo que, en la práctica, quita los límites a la venta de tierras a extranjeros, al poner una vez más en vigencia un artículo del megadecreto de Javier Milei de 2023. Se trata del artículo 154 del megadecreto 70/23, del inicio del gobierno de Milei.
Más noticias Ramallo: intendente cuestionó a San Nicolás por el tránsito pesado y defendió tasa a camiones Autovía 11: licitan el tramo Mar de Ajó-Pinamar con $154.000 millones de presupuesto Ese artículo, que derogaba la ley de Tierras y, por lo tanto, sus límites a la venta de tierras a extranjeros, había sido frenado por una presentación de inconstitucionalidad del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata (CECIM).
Los excombatientes alegaron que estaban legitimados en tanto defensores de la soberanía nacional, pero ese argumento fue rechazado por la Corte Suprema. En su fallo, la Corte fue muy crítica al advertir a los tribunales inferiores sobre reconocerles capacidad de iniciar acciones colectivas a actores que no tienen esa representatividad.
Fallo revocado Un tribunal había dictado la inconstitucionalidad del artículo 154 del decreto de necesidad y urgencia 70/23 que derogaba la ley de tierras. La Corte Suprema revocó hoy ese fallo.
El constitucionalista Andrés Gil Domínguez sostuvo en las redes que a partir del fallo “cualquier persona física o jurídica extranjera o cualquier Estado extranjero pueden comprar toda la tierra rural adonde quieran -incluida las zonas de frontera- sin límite alguno”. Tras el megadecreto, el gobierno de Javier Milei había intentado reformar la ley de tierras rurales el mes pasado en el Congreso, pero debió dar marcha atrás.
El 5 de agosto retiró el capítulo sobre venta de tierras a extranjeros del proyecto sobre propiedad privada que el Senado iba a debatir al día siguiente. Se sucedieron dieciséis versiones del texto, pero no había votos suficientes en medio de una creciente presión política y social.
