Del Laboratorio al aula: una experiencia ambiental innovadora

Más de 2000 estudiantes de la Ciudad visitaron el Laboratorio de Energías Renovables, un espacio para reflexionar sobre el ambiente y repensar prácticas cotidianas dentro y fuera del aula.

El programa Escuelas Verdes cuenta con un Laboratorio de Energías Renovables y Eficiencia Energética que funciona desde 2015 en la Escuela de Educación Media N.° 3 D.E. 4 «República de La Boca», donde estudiantes de diferentes niveles educativos participan activamente de un espacio informativo y de debate sobre temáticas de interés ambiental. Este espacio fue creado con el objetivo de fomentar la comprensión de la generación de energía, especialmente las renovables, y su uso racional.

El Laboratorio cuenta con 10 estaciones de trabajo que abordan los procesos y conceptos físicos relacionados con la generación de energía y el aprovechamiento de fuentes renovables, como la energía solar, eólica, cinética y undimotriz. Además, en la terraza de la escuela se instalaron módulos solares fotovoltaicos, colectores solares térmicos y un aerogenerador que aprovechan fuentes de energía limpia y renovable.

Al Laboratorio lo visitan estudiantes de toda la Ciudad para participar de prácticas y experimentos que les permiten comprender conceptos de sustentabilidad y cuidado ambiental, además de obtener una visión global de la situación actual con respecto al cambio climático.

Los estudiantes como agentes de cambio

2012 estudiantes participaron de 96 visitas al laboratorio, realizadas entre abril y noviembre del 2025. En cada uno de los talleres teóricos-prácticos, interactuaron con dispositivos tecnológicos para conocer en profundidad cómo se genera la energía y las diversas fuentes alternativas y sustentables. Todos estas instalaciones permiten conocer en profundidad las herramientas que existen para controlar y reducir el uso de la energía eléctrica en  escuelas y hogares.

La dinámica de cada encuentro permitió relevar y conocer los conocimientos, las conductas y la percepción que tienen respecto a la temática ambiental. Esta información reunida contribuye a repensar prácticas, propuestas y estrategias que se aplican en el aula.

A partir de ese relevamiento, destaca el dato de que más del 90% de los estudiantes que participaron de las visitas escuchó hablar del Calentamiento Global y el Cambio Climático, dos temas íntimamente relacionados, pero que no significan lo mismo. Esto demuestra que la temática ambiental está instalada en el sistema educativo de la Ciudad.

La multiplicación de prácticas ambientalmente responsables es una de las maneras de promover la sustentabilidad, desde la escuela hacia la comunidad. En las charlas e intercambios que se generaron como parte de la experiencia, se pudo constatar que en promedio, 6 de cada 10 estudiantes realizan acciones tales como separar los residuos, desenchufar los dispositivos eléctricos que no se usan, usar bolsas reutilizables para las compras y desarrollar algún tipo de huerta en sus casas.

Con respecto a las consecuencias del Cambio Climático en la vida cotidiana, 4 de cada 10 estudiantes sufrieron situaciones vinculadas a este fenómeno, tales como olas de calor, cortes de luz, dengue y/o inundaciones en su barrio.

Laboratorio

La información, un factor determinante

La experiencia en el Laboratorio demostró ser una propuesta que genera un cambio importante en la manera que los estudiantes conciben el Cambio Climático, al combinar la teoría con la práctica, incluyendo el acceso a tecnología de vanguardia.

A partir de la información reunida durante todo el año, se observó que del 55% de los estudiantes que manifestó interés por la temática antes de cada taller, aumentó al 80% al finalizar la actividad. Esto también se notó en el 25% que declaró previamente no contar con información suficiente, y que se redujo a tan solo el 12% al momento de concluir la visita.

Esta experiencia fortalece y enriquece la mirada y brinda datos para que todos los que forman parte de la comunidad educativa de la Ciudad puedan pensar y repensar sus prácticas cotidianas. Muestran espacios que hay que fortalecer, pero también permite observar aquellos en los cuales hay oportunidades para seguir creciendo y profundizando el trabajo docente.